Factores de crecimiento

 

Procedimiento que permite regenerar los tejidos más susceptibles de sufrir lesiones en la practica deportiva: cartílagos, tendones, huesos, ligamentos y músculos, que permite una recuperación en un tiempo mas corto del previsto.

 

Se utiliza sangre del propio paciente para procesarla y obtener uno plasma rico en proteínas (factores de crecimiento) que se inyectan en la zona que se quiere tratar: se centrifuga la sangre extraída, así se eliminan los glóbulos rojos y leucocitos y se obtiene el concentrado que se va a inocular. Se trata de la utilización de nuestros propios recursos, de nuestro cuerpo, para ayudar a curar las lesiones.

 

A partir de aquí la zona afectada empieza a regenerarse y a los siete días hay un número de células cuatro veces superior que si se hubiera seguido un procedimiento convencional.

 

Es muy importante destacar de que se trata de un proceso de regeneración y no reparación. La reparación de un tejido es la restauración sin que se conserve su arquitectura original ni su función por lo que las propiedades físicas y mecánicas son inferiores a las originales. Es una transformación espontanea y el resultado es la cicatrización. Sin embargo, la regeneración tisular es la obtención de un tejido restaurado cuyas propiedades son las mismas que las del tejido original. Por tanto, lo que interesa no es reparar (cicatritzar) sino REGENERAR (tejido nuevo).

 

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