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1/09/2012
Artículo en la revista fdm: PRINCIPALES LESIONES EN CARRERAS POR MONTAÑA Y SU PREVENCIÓN

Dr. Xavier Sant, Médico Deportivo de la FEDME

 

Las carreras por montaña constituyen una disciplina deportiva que representa un ejercicio aeróbico de larga duración y que se desarrolla en ambientes y  terrenos muy variados e incluso cambiantes, y en los que la climatología va a tener un papel muy destacado. En este tipo de carreras la exigencia cardio-respiratoria es determinante, pero no debemos olvidar que también es preciso un nivel de fuerza muscular en extremidades inferiores suficiente para superar los desniveles y tener seguridad en las bajadas pronunciadas  que en montaña se van a presentar.

Vamos a exponer en este artículo de forma esquemática los principales riesgos que pueden suponer las carreras por montaña para la salud del deportista y orientaciones sobre su prevención.

 

RIESGOS GENERALES PARA LA SALUD

Los accidentes cardio-vasculares agudos (arritmias, muerte súbita…) son afortunadamente poco frecuentes. Pueden presentarse en cualquier actividad físico-deportiva, aunque su aparición normalmente dependerá de la existencia de una enfermedad cardíaca previa.

Ø  Prevención: una correcta revisión médico-deportiva que incluya una exploración cardiológica completa (ECG, Prueba de esfuerzo, etc.) permitirá detectar la mayoría de enfermedades que puedan suponer un riesgo cardiovascular aumentado.

Los problemas ocasionados por la deshidratación se manifestarán normalmente con una disminución del rendimiento físico asociado a una sed intensa. Pero si las condiciones de humedad y temperatura son muy adversas y la deshidratación progresa, puede llegarse al llamado “golpe de calor”, con distintas afectaciones multiorgánicas que pueden llevar a la pérdida de conciencia y a la parada cardio-respiratoria.

Ø Prevención: el corredor debe realizar una correcta reposición hidroelectrolítica. Son aconsejables las bebidas isotónicas que contengan sales minerales y glúcidos, para asimismo aprovechar el hecho de hidratarse para ingerir hidratos de carbono y mantener la capacidad de rendimiento físico.

Los riesgos graves ocasionados por el frío son poco frecuentes. En condiciones de bajas temperaturas y especialmente si se asocian a situaciones de lluvia y viento pueden aparecer hipotermias. El corredor durante la competición utiliza un material de abrigo muy ligero (paravientos…), que suele ser suficiente porque el deportista entrenado genera mucho  energía calorífica durante el ejercicio intenso. Si por algún motivo accidental (caída, esguince…) debe detenerse y no recibe asistencia inmediata puede existir el riesgo de sufrir distintos grados de hipotermia. Las congelaciones en partes acras como dedos, nariz u orejas van a ser muy poco frecuentes, así como los accidentes ocasionados por el rayo.

Ø Prevención: conocer las previsiones climatológicas y utilizar un material adecuado que proporcione un aislamiento suficiente del frío, viento y humedad.

 

LESIONES AGUDAS DEL APARATO LOCOMOTOR

Se definen coma aquellas procesos patológicos de menos de un mes de evolución. Las carreras por montaña  se desarrollan en superficies irregulares, cambiantes y que incluso pueden variar según las condiciones climatológicas: tierra, barro, hierba, piedras, tarteras, nieve, etc., por lo que el riesgo de lesión accidental es elevado. Las caídas pueden producir contusiones, esguinces (los más frecuentes son los de tobillo y rodilla), y si el traumatismo es lo suficientemente importante pueden llegar a ocasionar lesiones condrales, fisuras o fracturas.

También van a ser muy frecuentes las lesiones agudas de partes blandas, habituales en las carreras de larga distancia: bursitis, lesiones ungueales, rozaduras, erosiones, ampollas, etc., que van a aparecer fácilmente en carreras con lluvia o humedad en los pies, y que pueden llegar a ser muy incapacitantes.

Ø Prevención:

o    Utilización de un material adecuado. Calzado impermeable y transpirable, con una buena amortiguación, adherencia al terreno y estabilidad en el tobillo y calcetines que minimizen el riesgo de ampollas.

o    Mantener una buena forma física y especialmente el entrenamiento de fuerza en las extremidades inferiores, para poder controlar bien las bajadas, donde el riesgo de caídas es más elevado.

o    Realizar carreras de recorrido, desnivel y distancia adecuados al nivel técnico y de condición física del deportista. El cansancio excesivo producirá falta de fuerza y mala coordinación motora que va a aumentar el riesgo de caídas.

o    Especial atención a las caídas en terrenos empinados o de riesgo, cuerdas fijas… o en los que el aseguramiento pueda ser necesario.

 

LESIONES CRONICAS DE SOBRECARGA DEL APARATO LOCOMOTOR

Son lesiones de evolución prolongada en el tiempo y típicamente relacionadas con la práctica habitual de ejercicio físico, siendo incluso específicas de cada modalidad deportiva.

Son debidas a los microtraumatismos de repetición que el gesto deportivo produce sobre las distintas estructuras del aparato locomotor. El correr ocasiona fuerzas de presión, tracción y cizallamiento sobre las distintas estructuras anatómicas, que estas van absorbiendo. Si se sobrepasa la capacidad de absorción o asimilación de estos microtraumatismos aparecerá la lesión. Según la estructura anatómica afectada podemos clasificar dichas lesiones crónicas en: Tendinopatias, entesitis, bursitis, condropatías, osteocondritis, fracturas de estrés, etc.

 Su tratamiento es complejo y multifactorial e irá enfocado a corregir en lo posible los factores de riesgo de  lesión de sobrecarga que puedan existir y que se exponen a continuación:

  1. Errores de entrenamiento: demasiado intensos o frecuentes que no pueden ser asimilados por el deportista. Correr en superficies duras, etc.
  2. Desequilibrios musculo-tendinosos que precisen el diseño de ejercicios  compensatorios entre grupos musculares.
  3. Desalineaciones anatómicas: necesidad de plantillas, alzas, etc.
  4. Calzado deportivo inadecuado.
  5. Déficits nutricionales que aconsejen la confección de una dieta equilibrada y suficiente.
  6. Enfermedades generales asociadas que faciliten la lesión de sobrecarga.

El diagnóstico y tratamiento precisos, el reposo deportivo, la modificación del entrenamiento disminuyendo su intensidad, la fisioterapia y la readaptación progresiva al deporte  serán fundamentales para superar estas lesiones, que a menudo pueden ser graves, duraderas e incapacitantes.

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